En mi artículo anterior les “amenace” con contarles una historieta que describía perfectamente mi idea de que hay que consumir y el dinero a de moverse. Como me enseñaron a no amenazar en vano, ahí va.
Se llama la Paradoja del Consumo y quizá alguno la conozca.
Pongamos que yo quiero pasar una noche en un hotel bueno, con spa y eso. Voy a pagar en efectivo, pero antes quiero ver todas las instalaciones por ver si valen lo que piden.
El Gerente se ofrece a acompañarme y yo, para que vea que no voy de farol, dejo un billete de 500 € (no pregunten de dónde lo he sacado) encima del mostrador e iniciamos la visita a las instalaciones.
Un minuto después pasa el contable por el mostrador y ve el billete. Piensa que es un pago sin registrar y lo coge porque lo necesita para pagar al del catering que acaba de traer su mercancía.
El del catering pilla el billete y se va a pagar a su proveedor de embutidos que se pone más feliz que unas Pascuas. Con el billete va corriendo a la farmacia donde tiene cuenta y paga al farmacéutico que esperaba como loco ese dinero para ir al hotel, y pagar la noche romántica a todo lujo que le regaló a su santa esposa el fin de semana pasado y que dejó a deber.
Al llegar, ve al contable y le da el billete con el que liquida la cuenta….El contable deja el billete un momento en el mostrador y se va a por un café.
En ese momento llegamos el Gerente y yo. El hotel a mi criterio no vale lo que piden por una noche así que cojo mi billete y me voy…
Piensen… ¿Qué ha pasado?
 
 

Paradoja del consumo
Autor:
Jorge García
 
(Todos los derechos reservados)