De pequeño oía hablar de la “cuesta de enero” pero ahora, con medio siglo a cuestas, veo que la verdadera cuesta, el “Tourmalet” de una familia bien podría ser en septiembre.
En estos artículos pretendo dar una visión económica de diversos temas y la vuelta al cole tiene mucho de Economía.
En España, la Constitución, entre otros muchos derechos que no se terminan de cumplir, garantiza una Educación pública y gratuita.
Y ahora vas y preguntas a cualquier padre de cualquier niño de cualquier edad, que cuánto le cuesta la vuelta al cole de sus retoños. Inmediatamente le cambia el gesto. Le imagino repasando mentalmente el saldo de su cuenta bancaria mermando de forma geométrica: vacaciones, libros, material escolar, extraescolares, uniformes, transporte...
Añadan el desbarajuste horario para casar horas de entrada y salida de los trabajos (bienaventurado el que lo tenga) con los de los niños.
Está claro que, para muchas familias con hijos en edad escolar, en septiembre hay un pico de gasto importantísimo que hay que tener previsto haciendo colchón el resto del año.
Claro que en muchos de nuestros pueblos el problema es que no hay suficientes niños para tener escuela propia y tienen que ir de “turismo” rural diario para hacer piña en alguna que sí que lo tenga.
La Educación es cara. La buena Educación, la que te garantiza una formación que de verdad te abra puertas en un mercado laboral inmisericorde, es realmente cara…
Usemos el dinero público y el particular (de los padres) en pagar una buena educación y no en mantener sectores como el librero, que también tienen derecho a vivir, por supuesto, pero no a costa de que los libros de una niña de 6 años que empieza Primaria salten los 200 euros, y así cada año, cada curso.
 
 
 

Otro curso más
Autor:
Jorge García
 
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