Decía Margaret Thatcher en su vertiente más liberal radical, que la economía de un país tenía que ser como la de una casa. No se puede gastar más de lo que se puede ingresar. O sea, lo que ahora llaman e incluso pretenden imponer por ley, Presupuesto cero.
Sin valorar esa posición, quiero hacerles ver que la Macroeconomía de los países no está tan lejos de la pequeña economía doméstica y que los elementos contables también son útiles para ustedes.
Voy a intentar dar ideas contables y económicas que, como verán, son solo sentido común y que se pueden utilizar en su vida diaria.
Alguna vez ya he dicho que hay que sentarse, y con sensatez, en un papelito, anotar los ingresos fijos que tengamos al mes. La posibilidad de que te toque la Primitiva es baja incluso comprando el número, así que sugiero que no cuenten con ello como ingresos.
Por otro lado, los gastos fijos imprescindibles: hipoteca, luz, agua….venga va…..internet…. comida, ropa y demás…. También con sentido común y prudencia.
Si los ingresos le dan para cubrir esos gastos (olé, olé y olé…..) tienen un dilema no tan fácil de resolver. Ese remanente lo pueden dedicar al gastar o ahorrar. Gasto sería hacer un extra y ahorro guardarlo de forma rentable para un futuro menos propicio.
Pero gastar no es gastar sin más, requiere un plan, porque ustedes pueden querer ir de vacaciones, o comprarse un televisor nuevo, con lo que les sugiero retiren y guarden en un tarrito aparte un porcentaje de ese dinero sobrante para que, poco a poco, mes a mes, vayan haciendo hucha. Eso es una dotación a la provisión, obligatoria para todas empresas cubriendo sus activos y derechos por si acaso.
Como ven, usar la contabilidad empresarial para gestionar nuestro dinero no es tan raro.
Seguiremos.
 
 

Contabilidad casera
Autor:
Jorge García
 
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