Recientemente se publicó un artículo en este Comarcal de Jiloca sobre Benito Pérez Galdós y sus citas de Daroca en los Episodios Nacionales. Otros muchos autores escribieron también sobre Daroca y aún a riesgo de dejarme alguno, considero justo mencionarlos para terminar este mes de abril de tradición tan librera.  Autores darocenses o no, incluso anónimos, dejaron su huella histórico-literaria sobre nuestra Ciudad.
Comienzo por el “Libro Bermejo” un códice manuscrito en el s.XIV de indudable valor que nos desvela muchos datos y sucesos ocurridos en Daroca entre los s.s. XIII y XVI, incluida una magnífica versión del suceso de los Corporales. Autores como el darocense Pedro Sánchez Ciruelo y el mismísimo Fray Luis de Granada mencionaron a Daroca en sus libros como también lo hicieron los cronistas Ezpelta, Traggia y Jerónimo Zurita.
Libros de largos títulos escritos por versados autores como Gaspar Miguel de la Cueva con extraordinarios grabados, o Tomas Orreos de la Torre, cuyo primer ejemplar de la primera edición entregó el autor personalmente a Carlos III en su visita a Daroca.
Libros valiosísimos sobre los archivos y documentos importantes de esta Ciudad nos dejó el también darocense Toribio Campillo Casamor. Curiosas publicaciones  muy  bien documentadas como un libro del organista Jesús Gonzalo  en el que explica cómo y cuando se vendió el órgano de la desaparecida iglesia de Santiago y su trasladado en carros hasta Encinacorba, además de muchos detalles sobre la venta de dicha iglesia.  Muy rica es la bibliografía del darocense, nacido circunstancialmente en Paniza, Ildefonso Manuel Gil. “Juan Pedro el dallador” y “Un caballito de cartón” en prosa y “El tiempo recobrado” y “Las colinas”, en poesía, son algunos de sus libros. Libros que podemos considerar clásicos en todos los hogares darocenses como “Historia de Daroca” del padre Beltrán y La Ciudad y Comunidad de Daroca de Rafael Esteban Abad.
Jesús López Medel, también darocense, Premio Nacional de Literatura 1962, escribió más de cien libros y prácticamente en todos ellos, aún siendo de temas muy ajenos, se las ingeniaba para mencionar a Daroca.
Otro darocense, Juan Francisco Esteban Lorente publicó un libro en 1975 sobre el “Museo Colegial de Daroca”, gracias al cual hemos podido conocer y aprender mucho sobre nuestro patrimonio eclesiástico, como también del escrito por Magdalena Canellas  sobre la colegiata de Santa María  y su prior  Clemente, en el que podemos saber muchísimas cosas sobre cómo era esta iglesia de Daroca antes de la gran reforma de finales del s.XVI.
Obligado es mencionar al también darocense José Luis Corral, Premio de las Letras Aragonesas 2017, con sus decenas de libros y novelas, mucho de ellos sobre Daroca, como “Historia de Daroca”, “Las ferias de Daroca” o “La Comunidad de aldeas de Daroca en los s.s. XIII y XIV” entre otros. También la darocense Mari Luz Rodrigo dedicó muchos de sus libros a su Ciudad. “La ciudad de Daroca a fines de la Edad Media” o  “Pedro Sánchez Ciruelo y el Estudio General de Artes de Daroca”.  El gallocantino Fabián Mañas Ballestín, ha escrito muchísimo sobre Daroca y su Comarca, principalmente de arte y arquitectura, pero también sobre los judíos y  los mudéjares de esta Ciudad.
Libros de gran rigor histórico como “La Comunidad de Aldeas de Daroca, plenitud y crisis. 1500-1837” de Pascual Diarte, libros entretenidos que además nos enseñan Historia como los “comics” que publican Motatha y Majarena. Libros, en definitiva, en los que aprendemos a conocer y querer a Daroca como el recientísimo de Irene Ruiz Bazán “Daroca, Historia. Arquitectura y Restauración. La conservación del patrimonio monumental 1939-2012” de 2019, imprescindible para conocer muchísimos detalles sobre este tema.
Abril, mes de los libros
Autor:
Pascual Sánchez
 
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