(Continúa del anterior número)
Según la tradición, fue el ciego Pascualón, quien originó la leyenda de esta moza de Calatayud, que además de ser muy guapa, hacía favores; pero el favor al que se refería es que una noche de lluvia, la Dolores le permitió cobijarse en la parte trasera del mesón, ofreciéndole un plato de sopa.
Existe otra versión de la copla descrita por García Arista: Pascualón cantaba sus historias junto al mesón, y Dolores le dio unas monedas; le “chocó” al ciego el gesto y pidió razón de la moza, y alguien le  respondió: Se llama Dolores y tiene un corazón que no le cabe en el pecho, y favor que le piden, favor que hace... y bien guapa que es además.
El ciego tardó apenas unos minutos en componer una copla, y acompañado con su vihuela interpretó inmediatamente. “Si vas a Calatayud/pregunta por la Dolores/“ques” una chica “mu” guapa/y amiga de hacer favores”.
Siguió cantándola de plaza en plaza y de pueblo en pueblo y en la estación de La Zaida o de Binefar, según versiones, la escuchó  Feliu y Codina y la convirtió en relato, dándole una intención distinta a la frase “de hacer favores”.
Sin embargo, sigue sin estar claro el origen de la copla; si realmente fue un cantar de ciego o si fue difundida por un amante despechado; quizá la suma de las dos; alguien la difundió en vida de la Dolores y años después un ciego la propagó con su cantar.
Existe la opinión de que la Dolores vivió, incluso nació, en la calle  Grajera de Daroca, junto al Pozo de San Vicente, pero es solamente una leyenda urbana basada en el hecho de que a principios del siglo XX, en este lugar se rodaron algunas escenas de una película muda sobre la vida de la Dolores.
Algunas fuentes aseguran que  Dolores tenía alrededor de 14 años  cuando marchó de Daroca, otras en cambio afirman que con 20 todavía estaba allí, cuando llegó el capitán  Cobar, del que se enamoró perdidamente, llegando  a unirse a él de manera natural y de cuya unión nacieron dos hijos. Más tarde se trasladaron a Calatayud, a la casa familiar de la calle San Torcuato, comenzando una dura etapa para Dolores, pues tenía que dar de comer a sus hijos y atender los vicios y caprichos de Cobar, que además no tardó en abandonarla.
Al quedarse sola, su natural hermosura fue aliciente para que otros hombres se fijasen en ella y alguno la visitase en su casa, dando pie a que su nombre fuese de boca en boca.
Como  vemos, entre historia y leyenda existen grandes contradicciones, incluso en las fechas, pues Dolores casó realmente en Zaragoza el 2 de agosto de1839 con el teniente Esteban Tovar.
Su extraordinaria belleza, también en la ficción, hizo que varios hombres se enamorasen de ella: El barbero Melchor, que la tomaba y dejaba a capricho,  el rico comerciante, señor Patricio,  que le ofrecía su fortuna si se casaba con él, un sargento malagueño llamado Rojas, dicharachero y cantarín y el seminarista Lázaro, que perdidamente enamorado de Dolores dejó su carrera eclesiástica y llegó incluso a matar por ella.
Sobre 1843 surgió la copla, según esta versión, de manera espontánea y anónima, y comenzó a escucharse por Calatayud y sus alrededores, y pronto se difundió por toda España a través de las tropas que transitaban por Aragón tras la pasada Guerra.
Sobre 1850 la presión de esta fama desbordó a Dolores y se vio obligada a marchar de Calatayud, estableciéndose en Madrid hasta su muerte en 1894, a la edad de 75 años.
 
 
La Dolores, ¿era  de Daroca? (II)
Autor:
Pascual Sánchez
 
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