En 1488, el Cabildo Colegial de Daroca pagó 1.020 sueldos a Pascual Mallén por la construcción de unos órganos en Daroca; diez años después este organero recibió de los canónigos de Santa María 1.800 sueldos jaqueses por el “órgano grande”, ya concluido en dicha iglesia.
Pascual de Mallén, era natural de Calatayud, y en esos momentos organero y organista de la iglesia de Santa María de su ciudad natal.
Otros organeros y organistas trabajaron y tañeron en este magnífico órgano en los años siguientes: el zaragozano Juan de Córdoba, en 1511,  Damián Fuche, entre 1547 y 1564, fecha en la que apareció por Daroca un organero francés llamado Guillaume de Lupe con el encargo de construir un órgano para la iglesia de San Miguel Arcángel de esta ciudad.
Cinco años más tarde, este francés se hizo cargo del órgano de la Colegiata  hasta su muerte.
En 1597, terminada ya la gran obra de reforma de la iglesia, que triplicó su tamaño, Guillaume y su hijo Gaudioso firmaron un contrato con el Cabildo Colegial para reparar el “órgano grande”.
El cronista de Daroca Juan de Ezpeleta lo explica de este modo: “plantó el órgano Guillaume de Lupe, de nación francés; fue grande artífice, el cual murió en 1607 y está enterrado en esta iglesia: y su hijo Gaudioso de Lupe lo concluyó en la forma que hoy está”(sic)
Así fue; Gaudioso concluyó el órgano de la Colegiata en 1610, y desde entonces ha sido admirado por grandes organeros y organistas de toda Europa y han sido también sucesivas sus mejoras y reparaciones, como las de 1697 a 1702 por  Juan de Longás y la de Nicolás Salanova en 1717.
Además de esos organeros que han ido “mejorando” este órgano, existe una larga lista de organistas que han tenido el privilegio de tocarlo, siendo sin duda, el más conocido, el darocense Pablo Bruna, hijo de Blas el botero y de Maria Tardez. Ciego desde niño, era conocido como “El Ciego de Daroca” y acudían a escucharlo grandes personalidades y reyes de España; ejerció como Maestro de Capilla durante años, “por ser hombre excelente para este magisterio”(sic). Entre sus discípulos más aventajados se encontraban dos de sus sobrinos, Diego y Francisco Xaraba Bruna, hijos de su hermana Andrea. El primero fue  elegido por el Cabildo para sustituir a su tío a la muerte de éste, pero no pudo aceptar el cargo por ser en ese momento el organista del Pilar y además pasar largas temporadas en la Capilla Real de Madrid; su hermano Francisco era entonces organista de la Iglesia  de Pastrana, en Guadalajara.
También entre sus discípulos hubo un ciego; el maestro, Fray Pablo Nasarre, del convento de franciscanos de Daroca.
Sucesores de  Pablo Bruna como organistas de la Colegial fueron: Juan de Torres, Pablo Carpi, Domingo Ximenez, Miguel de Ambiela, Matheo Valdivieso, Joseph Torres, Felipe Hernández, Joseph Zabal, y otros.
Actualmente el órgano de la Basílica Parroquial de Santa María de los Sagrados Corporales de Daroca, está considerado como uno de los mejores de Europa y siguen acudiendo  a tañerlo grandes maestros, incluso casas discográficas europeas especializadas en música de órgano, han grabado discos en él.
Actualmente, el darocense José Félix Tallada, disfruta con frecuencia del tañido de este órgano colmando con sus notas las cúpulas de la basílica.
Este órgano es mundialmente conocido por sí mismo y por el realce que ha tenido a través de los Cursos y Festivales  de Música Antigua de Daroca, magistralmente organizados por José Luis González Uriol, gran apasionado de este singular instrumento, y uno de los grandes maestros que sigue recreándose con su tañido.
 
 
 
 
El Órgano de Daroca
Autor:
Pascual Sánchez
 
(Todos los derechos reservados)