La inolvidable película “Siempre a tu lado” del reconocido actor Richard Gere y de su fiel perro Hachico, que frente a la estación japonesa de Shibuya  esperó sin resultado la vuelta de su dueño, me conecta con otro cánido que desde lo alto del monumento a San Roque hace lo propio cada fin de semana, dando la salida y esperando un regreso sin novedad de los amantes de la bicicleta.
Nadie como Melampo acumula tanto mérito para ser mascota del grupo y puede que algún día lo veamos en bicicleta con el rosco por mochila o con un jamón según se tercie. El fiel lazarillo sanroquero lo sabe todo sobre el Club Ciclista Calamocha, pues desde hace tres décadas ha visto su progresión, sirviendo de punto de encuentro y lugar preferido para posar, aunque ahora debido a las constantes incorporaciones tengan que arrejuntarse y hacerlo con lente de gran angular.
Peinan canas los de aquel pequeño grupo, que con prodigiosa visión firmó el acta fundacional declarando amor eterno a las nietas de las drasianas, mientras los de a pie nos fuimos acostumbrando a una imagen más propia del Tourmalet, observando a unos convecinos, enfundados en multicolores atuendos y subidos a unas agitahuesos de última generación.
Los años transcurridos han contribuido a proyectar una excelente imagen de vida sana, a la vez de fomentar el compañerismo y familiaridad deportiva a cada pedalada. Los muy buenos recuerdos de tantos ratos compartidos, las ausencias que han ido quedando por el camino y hasta el tributo en sangre cobrado por la carretera, se han tornado en sinergias de unidad y compenetración para el grupo.
Entre el deporte local, es precisamente el grupo de las dos ruedas el primero  en atravesar fronteras para competir varios años en campeonatos del Mundo de Orientación Mountain Bike celebrados en Hungría, Israel, Estonia y Portugal.
Pero además, aquellos comienzos con la Cicloturista Vuelta a la Laguna ha derivado en la prestigiosa Jamón Bike con siete ediciones en su haber y la designación para 2019, como Sede del Campeonato de España XC Ultramaratón, circunstancia que a la par del honor y reconocimiento que conlleva, supone una inmensa responsabilidad organizativa de la que damos por seguro harán podio como tienen demostrado.
Para la ciudadanía sería la bomba si calara esta saludable incitación al uso del caballo de acero. La llana Calamocha debería aspirar a ser conocida como la Copenhague del Jiloca con mas bicicletas que personas; para lograrlo contamos ya con la recomendación del médico, pero falta mayor implicación del Club Ciclista que contribuya a una mentalización general y todos proponernos tener un bicho de estos, siempre a tu lado.
 
 
Siempre a tu lado
Autor:
Jesús Blasco
 
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