Al parecer llevaba dos años por las redes, el wasap que de inmediato me puse a compartir y que providencialmente me llegó en vísperas de unas fiestas patronales, calurosas como no se recuerdan.
Se trata de un montaje mudo, con escenas de nuestro Baile de San Roque filmado hace medio siglo con aquellas cámaras Super-8 que veíamos en algunas manos muy de cuando en cuando.  
La curiosidad por saber de la autoría de este documento visual, de tres minutos y veintisiete segundos de duración, me ha llevado hasta Madrid donde reside el octogenario calamochino José María Salas López, autor de esta valiosa pieza, que hoy por hoy es la mas antigua de la que tenemos constancia.
Por suerte para nosotros, y desde hace veinticinco años, esa tarea de filmación corre a cargo de la televisión local, que además de tenernos puntualmente informados de cuanto acontece en el municipio está acumulando el día a día con un archivo audiovisual que valdrá su peso en oro.
Llegará un tiempo que cuando queramos impactar y agasajar con un regalo especial a nuestros allegados, tendremos que rascarnos el bolsillo y acudir a la tele para encargar un montaje de imágenes escudriñadas en años de filmación y en las que apareceremos quizás en nuestro bautizo, también en la guardería, en el colegio, en la primera comunión, en campeonatos deportivos, en la romería del Cerro,  en el instituto, en semana santa, en fiestas y en mil momentos donde se ha captado nuestra imagen. En la Tele tienen archivado el acontecer diario de nuestra pueblo, y además muchos momentos de nuestra vida que en su día nos sorprenderán.
Vivir de un exiguo presupuesto a base de publicidad y aportación municipal; salir todos los días en pantalla en un pueblo donde escasean las noticias; compartir rellano con el poder sin contaminarse ni convertirse en el Pravda de turno y además hacer un trabajo dignísimo, es algo que habla mucho y bien del reducido equipo que cada día hace posible el milagro.
Durante las fiestas hemos tenido oportunidad de constatar el sinvivir que han llevado estos profesionales del medio, implicándose más de lo que se les pide cubriendo eventos dentro y fuera del municipio y a cualquier hora del día o de la noche.
La mejor recompensa pese a no cosechar ningún dicho en su veinticinco aniversario, es que logran sentarnos ante el televisor, saben que les queremos y donde los fallos a causa del estrés y falta de medios pasan a un segundo plano.
Esperemos que sea pronto el ascenso a categoría de televisión comarcal, y aun mejor como corresponsalía y satélite de la TV Aragón.
 
 
Todos los días milagro
Autor:
Jesús Blasco
 
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